Lucas 23
Bíblia Portuguesa Mundial (Brazilian Portuguese)
Reina-Valera 1909
1Toda a assembleia deles se levantou e o levou diante de Pilatos.
1LEVANTÁNDOSE entonces toda la multitud de ellos, lleváronle á Pilato.
2Começaram a acusá-lo, dizendo: “Encontramos este homem pervertendo a nação, proibindo pagar impostos a César e dizendo que ele mesmo é Cristo, um rei.”
2Y comenzaron á acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte la nación, y que veda dar tributo á César, diciendo que él es el Cristo, el rey.
3Pilatos lhe perguntou: “Tu és o Rei dos Judeus?” Ele lhe respondeu: “Tu o dizes.”
3Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices.
4Pilatos disse aos sumos sacerdotes e às multidões: “Não encontro base para acusação contra este homem.”
4Y Pilato dijo á los príncipes de los sacerdotes, y á las gentes: Ninguna culpa hallo en este hombre.
5Mas eles insistiam, dizendo: “Ele agita o povo, ensinando por toda a Judeia, começando desde a Galileia até este lugar.”
5Mas ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.
6Mas quando Pilatos ouviu falar da Galileia, perguntou se o homem era galileu.
6Entonces Pilato, oyendo de Galilea, preguntó si el hombre era Galileo.
7Quando descobriu que ele era da jurisdição de Herodes, enviou-o a Herodes, que também estava em Jerusalém naqueles dias.
7Y como entendió que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió á Herodes, el cual también estaba en Jerusalem en aquellos días.
8Ora, quando Herodes viu Jesus, ficou muito alegre, pois havia muito tempo queria vê-lo, porque tinha ouvido muitas coisas a seu respeito. Ele esperava que Jesus realizasse algum milagre.
8Y Herodes, viendo á Jesús, holgóse mucho, porque hacía mucho que deseaba verle; porque había oído de él muchas cosas, y tenía esperanza que le vería hacer alguna señal.
9Fez-lhe muitas perguntas, mas Jesus não lhe respondeu.
9Y le preguntaba con muchas palabras; mas él nada le respondió:
10Os sumos sacerdotes e os escribas estavam ali, acusando-o veementemente.
10Y estaban los príncipes de los sacerdotes y los escribas acusándole con gran porfía.
11Herodes, com os seus soldados, o humilhou e zombou dele. Vestindo-o com roupas luxuosas, mandaram-no de volta a Pilatos.
11Mas Herodes con su corte le menospreció, y escarneció, vistiéndole de una ropa rica; y volvióle á enviar á Pilato.
12Herodes e Pilatos tornaram-se amigos naquele mesmo dia, pois antes eram inimigos um do outro.
12Y fueron hechos amigos entre sí Pilato y Herodes en el mismo día; porque antes eran enemigos entre sí.
13Pilatos convocou os sumos sacerdotes, os governantes e o povo,
13Entonces Pilato, convocando los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados, y el pueblo,
14e lhes disse: “Vocês me trouxeram este homem como alguém que perverte o povo, e eis que, tendo-o examinado diante de vocês, não encontrei base para acusação contra este homem em relação àquelas coisas das quais vocês o acusam.
14Les dijo: Me habéis presentado á éste por hombre que desvía al pueblo: y he aquí, preguntando yo delante de vosotros, no he hallado culpa alguna en este hombre de aquéllas de que le acusáis.
15Nem Herodes, pois eu os enviei a ele. Vejam, este homem não fez nada que mereça a morte.
15Y ni aun Herodes; porque os remití á él, y he aquí, ninguna cosa digna de muerte ha hecho.
16Portanto, eu o castigarei e o soltarei.”
16Le soltaré, pues, castigado.
17Ora, ele tinha de soltar um prisioneiro para eles durante a festa.
17Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.
18Mas todos gritaram juntos, dizendo: “Fora com este homem! Solte-nos Barrabás!” —
18Mas toda la multitud dió voces á una, diciendo: Quita á éste, y suéltanos á Barrabás:
19alguém que foi lançado na prisão por uma certa revolta na cidade, e por assassinato.
19(El cual había sido echado en la cárcel por una sedición hecha en la ciudad, y una muerte.)
20Então Pilatos falou com eles novamente, querendo soltar Jesus,
20Y hablóles otra vez Pilato, queriendo soltar á Jesús.
21mas eles gritavam, dizendo: “Crucifique! Crucifique-o!”
21Pero ellos volvieron á dar voces, diciendo: Crucifícale, crucifícale.
22Ele lhes disse pela terceira vez: “Por quê? Que mal este homem fez? Não encontrei nele crime digno de morte. Portanto, eu o castigarei e o soltarei.”
22Y él les dijo la tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ninguna culpa de muerte he hallado en él: le castigaré, pues, y le soltaré.
23Mas eles insistiam aos gritos, pedindo que ele fosse crucificado. As vozes deles e as dos sumos sacerdotes prevaleceram.
23Mas ellos instaban á grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los príncipes de los sacerdotes crecían.
24Pilatos decretou que o que eles pediam fosse feito.
24Entonces Pilato juzgó que se hiciese lo que ellos pedían;
25Ele soltou aquele que havia sido lançado na prisão por insurreição e assassinato, a quem eles pediam, mas entregou Jesus à vontade deles.
25Y les soltó á aquél que había sido echado en la cárcel por sedición y una muerte, al cual habían pedido; y entregó á Jesús á la voluntad de ellos.
26Quando o levavam, agarraram um certo Simão de Cirene, que vinha do campo, e colocaram a cruz sobre ele para carregá-la atrás de Jesus.
26Y llevándole, tomaron á un Simón Cireneo, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
27Uma grande multidão do povo o seguia, incluindo mulheres que também choravam e lamentavam por ele.
27Y le seguía una grande multitud de pueblo, y de mujeres, las cuales le lloraban y lamentaban.
28Mas Jesus, voltando-se para elas, disse: “Filhas de Jerusalém, não chorem por mim, mas chorem por vocês mesmas e por seus filhos.
28Mas Jesús, vuelto á ellas, les dice: Hijas de Jerusalem, no me lloréis á mí, mas llorad por vosotras mismas, y por vuestros hijos.
29Pois eis que vêm dias em que dirão: 'Bem-aventuradas as estéreis, os ventres que nunca geraram e os seios que nunca amamentaram.'
29Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no engendraron, y los pechos que no criaron.
30Então começarão a dizer aos montes: 'Caiam sobre nós!' e às colinas: 'Cubram-nos.'
30Entonces comenzarán á decir á los montes: Caed sobre nosotros: y á los collados: Cubridnos.
31Pois se fazem estas coisas na árvore verde, o que será feito na seca?”
31Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué se hará?
32Dois criminosos também eram levados com ele para serem mortos.
32Y llevaban también con él otros dos, malhechores, á ser muertos.
33Quando chegaram ao lugar chamado “A Caveira”, eles o crucificaram ali com os criminosos, um à direita e o outro à esquerda.
33Y como vinieron al lugar que se llama de la Calavera, le crucificaron allí, y á los malhechores, uno á la derecha, y otro á la izquierda.
34Jesus disse: “Pai, perdoa-lhes, pois eles não sabem o que estão fazendo.” Dividindo as suas vestes entre si, lançaram sortes.
34Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.
35O povo estava ali, observando. Os governantes também zombavam dele, dizendo: “Ele salvou os outros. Que salve a si mesmo, se este é o Cristo de Deus, o seu escolhido!”
35Y el pueblo estaba mirando; y se burlaban de él los príncipes con ellos, diciendo: A otros hizo salvos: sálvese á sí, si éste es el Mesías, el escogido de Dios.
36Os soldados também zombavam dele, aproximando-se e oferecendo-lhe vinagre,
36Escarnecían de él también los soldados, llegándose y presentándole vinagre,
37e dizendo: “Se tu és o Rei dos Judeus, salva a ti mesmo!”
37Y diciendo: Si tú eres el Rey de los Judíos, sálvate á ti mismo.
38Uma inscrição também foi escrita sobre ele em grego, latim e hebraico: “ESTE É O REI DOS JUDEUS.”
38Y había también sobre él un título escrito con letras griegas, y latinas, y hebraicas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS.
39Um dos criminosos que estavam pendurados o insultava, dizendo: “Se tu és o Cristo, salva a ti mesmo e a nós!”
39Y uno de los malhechores que estaban colgados, le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y á nosotros.
40Mas o outro respondeu e, repreendendo-o, disse: “Você nem mesmo teme a Deus, vendo que está sob a mesma condenação?
40Y respondiendo el otro, reprendióle, diciendo: ¿Ni aun tú temes á Dios, estando en la misma condenación?
41E nós, na verdade, com justiça, pois recebemos a devida recompensa por nossos atos, mas este homem não fez nada de errado.”
41Y nosotros, á la verdad, justamente padecemos ; porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos: mas éste ningún mal hizo.
42Ele disse a Jesus: “Senhor, lembra-te de mim quando entrares no teu Reino.”
42Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino.
43Jesus lhe disse: “Em verdade te digo, hoje estarás comigo no Paraíso.”
43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
44Já era cerca da hora sexta, e houve trevas sobre toda a terra até a hora nona.
44Y cuando era como la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.
45O sol escureceu, e o véu do templo rasgou-se ao meio.
45Y el sol se obscureció: y el velo del templo se rompió por medio.
46Jesus, clamando em alta voz, disse: “Pai, nas tuas mãos entrego o meu espírito!” Tendo dito isso, ele expirou.
46Entonces Jesús, clamando á gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, espiró.
47Quando o centurião viu o que havia acontecido, glorificou a Deus, dizendo: “Certamente este era um homem justo.”
47Y como el centurión vió lo que había acontecido, dió gloria á Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.
48Todas as multidões que se reuniram para ver isso, quando viram as coisas que haviam acontecido, voltaram para casa batendo no peito.
48Y toda la multitud de los que estaban presentes á este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían hiriendo sus pechos.
49Todos os seus conhecidos e as mulheres que o seguiram desde a Galileia ficaram de longe, observando essas coisas.
49Mas todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.
50Eis que havia um homem chamado José, que era membro do conselho, um homem bom e justo
50Y he aquí un varón llamado José, el cual era senador, varón bueno y justo,
51(ele não havia consentido com a decisão e a ação deles), de Arimateia, uma cidade dos judeus, que também esperava pelo Reino de Deus.
51(El cual no había consentido en el consejo ni en los hechos de ellos), de Arimatea, ciudad de la Judea, el cual también esperaba el reino de Dios;
52Este homem foi a Pilatos e pediu o corpo de Jesus.
52Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.
53Ele o tirou da cruz, envolveu-o em um lençol de linho e o colocou em um túmulo escavado na rocha, onde ninguém jamais havia sido colocado.
53Y quitado, lo envolvió en una sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual ninguno había aún sido puesto.
54Era o dia da Preparação, e o Sábado estava se aproximando.
54Y era día de la víspera de la Pascua ; y estaba para rayar el sábado.
55As mulheres que tinham vindo com ele da Galileia o seguiram, e viram o túmulo e como o seu corpo foi colocado.
55Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo.
56Elas voltaram e prepararam especiarias e unguentos. No Sábado, descansaram de acordo com o mandamento.
56Y vueltas, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento.
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